soledad en abuelos

¿Sabes cuánto puede llegar a perjudicar los periodos de soledad en las personas mayores? Ahora bien, ¿se puede evitar la soledad en las personas de edad avanzada, o al menos reducirla? Esta es una tarea diaria que hay que fomentar y trabajar para evitar que las personas mayores sufran las consecuencias de la soledad.

Toda ayuda es poca en este sentido, y desde la Fundación Atilano Sánchez Sánchez queremos promover la concienciación por el cuidado y el trabajo para mantener activos y en un estado de salud físico y mental sano a todas estas personas conforme pasan los años. Porque tan importante es el trabajo, los ejercicios, la fisioterapia, andar, como el acompañamiento, las actividades para la memoria, y favorecer el estado de ánimo evitando la aparición de la soledad en su máxima expresión.

Cómo afecta la soledad a los mayores

¿Qué es la soledad? La soledad en sí puede ser considerada como una enfermedad. Está relacionada con el estado de ánimo y la manera en cómo afrontar la vida. Este periodo puede ser tanto efímero, como desarrollarse y empeorarse con el paso del tiempo si no se detecta o se trabaja para minimizar.

Una cosa es que vivan solos, tengan su independencia, y pueden desenvolverse en el desarrollo de la vida diaria. Pero otro caso aparte, es el alcance de esta enfermedad que, sobre todo, afecta a aquellas personas que no se sienten útiles o que no fomentan ninguna actividad social en las que poder mantener un hábito saludable de convivencia con otras personas de su entorno o familia. Es así cuando empieza a desarrollarse esta enfermedad y comienza a afectar en la salud de las personas de avanzada edad en múltiples representaciones.

Problemas relacionados con la soledad

La soledad no es solo un estado de tristeza, sino que puede conllevar consecuencias más graves para la salud. Entre ellas, puede agravar patologías en personas mayores. Algunas de las más habituales están relacionadas con los estados de depresión, la demencia, deterioro cognitivo, desnutrición, diabetes o enfermedades cardiovasculares.

Esta apatía generalizada puede derivar en otras enfermedades también de tipo óseo, así como en un aumento de riesgos de accidentes domésticos.

Es un problema que la propia familia debe atender para incentivar y motivar a sus mayores en actividades donde se involucren y se sientan activos. Ya sean en actividades sociales, de ocio, o acciones para mantener su tiempo ocupado y donde se fomente además su independencia y capacidades.

Cuándo aparece la soledad

Pese a lo que pueda parecer, la soledad no tiene punto de partida ni edad. Es un estado que puede acentuarse en la persona en cualquier momento de su vida. Por eso es preciso estar atento a la manera de actuar y de comportarse de una persona que ofrezca síntomas relacionados con esta enfermedad.

Aunque es verdad que la soledad es mucho más acentuada en personas mayores dado su nivel de aislamiento y entorno menos activo. Tanto las personas mayores autónomas, como los mayores dependientes están en riesgo de padecer esta enfermedad.

Cómo mejorar el estado de personas mayores en soledad

Existen metodologías, herramientas y acciones que se pueden activar para mejorar el estado de ánimo y soledad de las personas mayores. Para ello, es necesario conocer las diferentes mecánicas y opciones más habituales que suelen desarrollarse para cambiar el modelo de vida hacia una vida más ambiciosa y activa.

Más actividad

Uno de los consejos y recomendaciones más productivas es el de aumentar el nivel de actividad y ejercicio. No hay que estar en casa el día entero sin moverse, sino que hay que fomentar el movimiento. Ya sea con algún ejercicio concreto, o dando paseos.

Promover entornos sociales

Otra opción interesante para personas de más de 60 años es el de promover las actividades sociales. Ayudar a crear un entorno en el que se sientan acompañados, puedan establecer relaciones y siempre tengan a alguien con quien hablar.

Contacto diario

El contacto diario es esencial. Y esto está relacionado tanto con las visitas al domicilio por parte de familia y amigos, así como con llamadas.

Qué ocurre si una familia no puede atender estas necesidades

Llegados a cierto punto de la vida, en ocasiones una familia no puede dedicar todo el tiempo que sería necesario para acompañar y motivar a un familiar de avanzada edad. Pero para ello existen alternativas cualificadas y profesionales para que no por ello esta persona se sienta abandonada.

Entre estas opciones las más habituales son: