Esto es porque, aunque la enfermedad de Parkinson no tiene cura, existen diferentes enfoques terapéuticos que pueden ayudar a mejorar la calidad de vida. Uno de los enfoques principales es el ejercicio físico, que ha demostrado ser una herramienta de vital importancia para ello.
En este artículo vimos qué tipos de ejercicio realizar con personas mayores. Ahora veremos los principales beneficios y tipos de ejercicios adaptados a esta enfermedad a menudo tan compleja
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Puede parecer evidente que el ejercicio físico es de mucha utilidad. De hecho, beneficia a las personas mayores en muchas potenciales patologías y de muchas maneras, y el Parkinson no es una excepción.
Sin embargo, puede que en muchas ocasiones realizar dicho ejercicio resulte complicado y pesado. Quizá a la persona mayor no le apetece. Quizá cuesta realizar los ejercicios… En esos momentos, recordar por qué lo estamos haciendo puede ser la forma de conseguir continuar con el esfuerzo:
A pesar de ello, es importante tener en cuenta que para que el ejercicio físico sea beneficioso y efectivo a menudo es necesaria la supervisión de un profesional de la salud. El profesional te ayudará a adaptar el ejercicio a tus capacidades y necesidades. Con ello, podrás experimentar una mejora y disfrutar los beneficios sin perjudicarte en el proceso.
El profesional te dirá no solo cómo realizar mejor el ejercicio, si no qué ejercicios serán más apropiados en cada circunstancia. A pesar de ello, a continuación, os facilitamos unos ejercicios generales que podrán resultar beneficiosos para una persona mayor con Parkinson:
Lo primero, una vez consultado al profesional sanitario, será tener en cuenta que lo mejor suele ser realizar ejercicio de una forma progresiva, y acorde a las capacidades individuales. Empezar demasiado fuerte o con demasiada energía puede acabar por producir efectos no deseados.
Los principales tipos de ejercicios de los que la persona mayor podrá beneficiarse serían los siguientes:
El ejercicio físico ha demostrado ser una herramienta eficaz para mejorar y manejar los avances de la enfermedad de Parkinson. Siendo una enfermedad incurable, podemos cometer el error de pensar que no hay nada que hacer. Al contrario, con pautas como el ejercicio, se puede mejorar la función motora, fortalecer los músculos y mejorar el equilibrio.
El ejercicio físico sin embargo no solo ayuda a un nivel superficial, si no que mejora la calidad de vida afectando a muchas áreas de maneras distintas. Puede ayudar a mejorar el estado emocional de muchas personas. Esto es porque puede suponer una fuente de socialización, ayuda a establecer metas y superar diferentes retos y objetivos que en un inicio pueden parecer imposibles, y mejora la motivación y ayuda con el optimismo.
Lo más importante para mejora la adherencia al tratamiento es incorporar el ejercicio a la rutina diaria y crear un hábito en el día a día. Es mejor en muchos casos realizar poco ejercicio y de forma suave, pero hacerlo de una forma constante, que tratar de logar metas elevadas y acabar por dejarlo con el paso de poco tiempo.