La creciente evolución de los contagios está volviendo a situar a España como un foco de la pandemia. Estos rebrotes se están focalizando, en una gran parte, en residencias y centros de mayores. Es por eso que se deben tomar las medidas necesarias para evitar esta propagación entre sectores de la población más vulnerables al virus.
Como parte de la ayuda para minimizar estos riesgos, se sitúa la contratación y asistencia de personal cualificado y cuidadores a domicilio para estas personas mayores. Te explicamos por qué.
De todos es sabido a lo que están expuestos los más mayores durante estos meses de pandemia que está volviendo a ser crucial. Una epidemia que ya recoge cientos y miles de víctimas. Es necesario actuar con todas las medidas y posibilidades para impedir su crecimiento y propagación entre la población más envejecida.
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Un sector de la población que siempre ha estado dentro del segmento de mayor riesgo con la COVID-19 son las personas de más de 65 años. Estas personas, residentes en residencias, o no, como consecuencia de su avanzada edad, y las patologías que puedan sufrir de manera habitual, es un segmento de la población delicado.
Todos estos factores han propiciado una gran preocupación en los mayores que habitan en residencias. Principalmente porque con que uno esté infectado, el resto del personal y residentes pasan a ser posibles positivos, con todo lo que esto conlleva.
Estas residencias, se está viendo, que son un entorno muy perjudicado, y las familias también se ven dañadas al no poder ver o sacar a sus familiares.
Los asistentes y cuidadores a domicilio de personas mayores se hay convertido en esta época en una de las ayudas más necesarias para reducir el número de contagiados y salvaguardar por la salud de los más mayores. Una alternativa y opción predilecta para combatir la crisis sanitaria y contribuir ante el avance del coronavirus.
Algunas comunidades y entidades están permitiendo a los familiares poder sacar de las residencias a su familia para poder darles un trato más personalizado y seguro. Esto no quiere decir que las residencias no sean adecuadas ni seguras, sino que de esta forma se minimizará más la propagación del virus en personas mayores, y podrán estar comunicados más fácilmente con sus familiares.
Aquellas familias que ya disponían de este servicio de asistencia en domicilio, y acompañamiento de familiares habrán visto cómo de esta forma han podido controlar mejor la salud y autonomía de sus familiares.
El personal sanitario y de cuidadores, son perfiles cualificados que saben cómo actuar en cualquier momento. Además de contar con la afinidad, y la confianza que se genera con el tiempo entre la persona mayor y el cuidador/a.
Ahora bien, para poder realizar las tareas habituales entre cuidador y la persona mayor, es necesario acondicionarse a las medidas higiénicas, sanitarias y de distanciamiento, siempre que sea posible, para garantizar que el virus no se propaga. Entre ellas, conviene prestar atención a las siguientes:
Durante la cuarentena y en este periodo de impás con la pandemia en rebrote, hay que seguir cuidando, más si cabe, a los mayores, y estimularles durante las horas de ocio, y mantener viva la salud mental. Para garantizar tanto el cuidado personal, la higiene, y para seguir manteniendo una vida activa, entre el cuidador y la persona mayor hay que potenciar aspectos como:
Ahora mismo esta alternativa parece más indicada frente al creciente número de residencias contagiada con algún número de pacientes con COVID-19.