qué es la demencia

A lo largo de la vida vemos cómo las personas de nuestro entorno van envejeciendo. A este proceso asociamos cambios en la persona. Cambios en el carácter, apatía o falta de emoción, entusiasmo o motivación, aislamiento social, dificultad en la toma adecuada de decisiones, desorientación espacial y temporal u olvidos recurrentes. Pero lo cierto es que esta normalización es errónea y produce una disminución de la calidad de vida de la persona mayor. Además de una falta de tratamiento ante los problemas que se puedan estar manifestando a través de estos síntomas.

Estos olvidos repetidos, desorientación o cambios en la forma de ser entre otros pueden ser una señal de diversos problemas. Uno de los más comunes, aunque no único, es la demencia, pero ¿qué es la demencia?  

Qué es la demencia senil

La demencia es, según la Organización Mundial de la Salud, un síndrome debido a una enfermedad o una lesión cerebral u otra afección causante de disfunción cerebral. Estas afecciones generan déficits en las funciones corticales superiores. Estas son las que se encargan de la memoria, el pensamiento, la orientación, la compresión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el juicio y el lenguaje. Suele ser de naturaleza crónica y progresiva. Y en fases muy avanzadas genera una gran dependencia. Todo ello repercute en el día a día de la persona en sus actividades habituales y alteran su nivel de conciencia.

La demencia suele afectar a las personas mayores y es una de las principales causas de que este colectivo sufra discapacidad y dependencia en todo nuestro planeta. Aun así, es necesario insistir, la demencia en mayores no es una consecuencia normal del envejecimiento.

Causas y consecuencias de la demencia en mayores

Es relevante diagnosticar el tipo de demencia de manera correcta porque esto nos va a permitir dar a nuestra persona mayor un tratamiento médico adecuado. Así como adaptar tanto el estilo de vida como el espacio doméstico a aquellas capacidades perdidas y fortalecer aquellas que la persona conserve para que pueda ser lo más independiente posible. De esta manera, se podrá mejorar su calidad de vida y dará mayor tranquilidad y herramientas, tanto a la persona afectada como a su entorno.

Las personas con esta enfermedad suelen vivir mucho años después de su diagnóstico, por lo que es fundamental que se aborde de la mejor manera posible. Una vez que se supera el miedo al diagnóstico, y se tiene información, se puede pasar a la acción. Nunca debemos olvidar que la información contrastada es poder.

Para diferenciar los diferentes tipos de demencias, los profesionales utilizan diferentes pruebas objetivas y de neuroimagen como la resonancia magnética (RM), junto con pruebas neuropsicológicas, entrevistas a familiares y distintos tests que permitan descartar otras enfermedades. Aun así, en ocasiones, los síntomas no son exclusivos de un tipo de demencia y hace que sea difícil establecer un diagnóstico concreto.

Tipos de demencia y síntomas de la demencia

Demencia tipo Alzheimer

Se caracteriza por ser una de las más comunes entre las personas mayores. La persona que la desarrolla, desde el inicio tiene problemas en la memoria a corto plazo, desorientación y problemas en el lenguaje.

Demencia por Parkinson

Algunas personas con Parkinson desarrollan este tipo de demencia, que se caracteriza por grandes dificultades para mantener la atención y en el razonamiento y toma de decisiones, y se pueden dar cambios de humor y falta de motivación o emociones.

Demencia Vascular

La demencia vascular es una consecuencia de un accidente vascular y sus manifestaciones dependen de las zonas afectadas por el mismo. Se pueden dar cambios en la personalidad, perdida de iniciativa, desorientación, agitación, problemas del lenguaje, del movimiento o de memoria entre otros.

Demencia Frontotemporal

La demencia frontotemporal se caracteriza por cambios en el carácter y comportamientos alterados, impulsividad y desinhibición que, por ejemplo, se observa en un incumplimiento de las normas sociales, falta de motivación o apatía.

Demencias por Cuerpos de Lewy

En diagnósticos de demencia por Cuerpos de Lewy se encuentran unos síntomas psiquiátricos claros como alucinaciones o depresión. Junto con síntomas cognitivos, por ejemplo, problemas de memoria propios del Alzheimer y síntomas de Parkinson, como la rigidez articular o temblores.

Hemos realizado una descripción más detallada de cada uno de los tipos de demencia en la entrada del blog sobre ‘Tipos de demencia’ para aquellas personas que deseen más información.

Queremos concluir recordando la relevancia de acudir al profesional de referencia, ya sea neurólogo, neuropsicólogo, médico de cabecera o geriatra para poder hacer un buen diagnóstico y plan de acción adecuado. Todo para que pueda dar apoyo ante las capacidades perdidas y fortalecer aquellas que están preservadas. Es importante también conocer los recursos sociales, profesionales, legales y toda la ayuda que el entorno puede proporcionar a la familia. Continuaremos tratando algunos de estos temas en próximas entradas de nuestro blog.

Realizado por Beatriz Carmena. Psicóloga.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *