problemas de descanso en mayores

Cuando llegan a cierta edad, las personas mayores suelen acabar teniendo lo que podemos denominar trastornos del sueño y problemas de descanso. Esto incluye dificultad para conciliar el sueño, un sueño más fragmentado, despertares nocturnos más frecuentes… en general, las personas mayores valoran negativamente la calidad de su sueño nocturno.

Ante esta situación, lo primero que nos preguntamos es qué aspectos pueden provocar que una persona mayor tenga trastornos del sueño. Así como cuáles son las medidas para mejorar el descanso de las personas mayores.

Causas del trastorno del sueño en mayores

Hay muchos aspectos diferentes que pueden causar que las personas mayores tengan trastornos del sueño. De igual manera, que un anciano se despierte varias veces durante la noche, no está relacionado de forma directa con estar enfermo.

No obstante, el no dormir un mínimo de 8 horas diarias a estas edades puede deberse, en gran parte, a situaciones relacionadas con episodios como los que detallamos a continuación.

Una mala higiene del sueño puede influir enormemente. La higiene del sueño son todas aquellas medidas encaminadas a lograr un sueño reparador y de calidad.

También pueden influir otros factores como la dieta, el ambiente o el estilo de vida.

Personas mayores que sufran de enfermedades o problemas como apnea del sueño, síndrome de piernas inquietas, depresión, ansiedad, tos, dolores, etc. pueden acabar sufriendo de trastornos del sueño con mucha frecuencia.

Cuando estas situaciones ocurren, las interferencias que provocan en la vida diaria de las personas mayores son muy elevadas.

Consecuencias de un descanso inadecuado

Cuando descansan de forma insuficiente, las personas mayores a menudo sufren consecuencias tales como dificultad para realizar actividades de la vida cotidiana, irritabilidad, cansancio, dificultades de atención o memoria, aumento del riesgo de caídas, etc.

Estos problemas de sueño continuados pueden llegan a desembocar en graves problemas como:

  1. Insomnio
  2. Hiperinsomnio
  3. Síndrome de las piernas inquietas
  4. Apnea
  5. Sonambulismo
  6. Trastorno del sueño

A menudo también, al ser un trastorno tratable con psicofármacos, para poder descansar muchas personas mayores acaban sufriendo de adicción a dichos psicofármacos.

Ahora que comprendemos mejor las características que envuelven los problemas de sueño que muchas personas sufren a diario, y lo que se ha convertido ya en su realidad cotidiana, procedamos a analizar qué podemos hacer al respecto.

Pautas para mejorar el descanso de las personas mayores

Como hemos mencionado anteriormente, asegurarse de una higiene del sueño adecuada es una pauta básica para todas las personas mayores, en especial las que ya tengas dificultades para dormir de una manera adecuada y conciliar un sueño reparador.

Dentro de la higiene del sueño en ancianos, podemos establecer varias medidas que pueden ayudarnos a minimizar los problemas del sueño en personas mayores:

Establecer horarios

Establecer unos horarios adecuados. Lo más importante en las personas mayores, como ya hemos mencionado en otros artículos de nuestro blog, es establecer unas rutinas regulares a lo largo de los días. Es decir, es importante en este caso que las personas mayores tengan una cierta estabilidad, teniendo por ejemplo una hora fija y adecuada a la que acostarse, levantarse, etc. Rutinas y horarios irregulares a la hora de acostarse dificultan un descanso adecuado en las personas mayores.

Hora de acostarse

Acostarse demasiado pronto también puede ser un problema, ya que las personas mayores a menudo descansan un numero de horas concreto, y en general no muy elevado. Si se acuestan demasiado pronto también se levantarán demasiado temprano, por lo que ya de madrugada no lograrán continuar conciliando el sueño, se levantarán, deambularán, etc.

Si te estás preguntando a qué hora se podría acostar una persona mayor idealmente, también hay que tener en cuenta que no es bueno ir a la cama inmediatamente después de una cena, sobre todo si esta es copiosa. Lo mejor sería acostarse al menos tras dos horas después de haber cenado.

Relajación antes de dormir

Una excesiva estimulación mental antes de acostarse no es adecuada tampoco. Crear un ritual relajante antes de dormir podría ayudar, así como la realización de actividades monótonas, como leer o ver la televisión, para crear un hábito de sueño.

Comidas ligeras

Evitar comidas copiosas y bebidas estimulantes, como café o té. Esto ayudará a estar más relajado y tranquilo momentos antes de la hora de dormirse.

Ambiente agradable

Crear un ambiente adecuado y agradable: tener una cama cómoda, evitar ruidos excesivos, una temperatura agradable, sin mucho calor ni mucho frío, evitar la exposición a la luz por la noche (lámparas, tabletas, televisión en el dormitorio, etc.).

Evitar siestas largas

Evitar las siestas largas durante el día. Si ha dormido o dormitado demasiado a lo largo del día, por la noche es muy probable que no logre conciliar el sueño. No dormir más de 20 minutos de siesta aproximadamente, y no demasiado tarde.

Aire libre y ejercicio

Pasar tiempo al aire libre, especialmente durante la mañana. Así como realización de ejercicio físico en la vejez, pero no antes de acostarse, evitando hacerlo después de aproximadamente las 17.00 horas.

Ir a la cama con sueño

Irse a la cama tan solo si se tiene sueño. Acostarse sin querer dormir solo provoca dar vueltas en la cama y en muchas ocasiones, aumenta la ansiedad por no poder descansar, lo que alimenta el problema.